Reseña Histórica

Reseña Histórica del Servicio Nacional de Riego (SENARI)

De la Lucha Social a la Seguridad Jurídica del Agua

La historia del Servicio Nacional de Riego (SENARI) es la historia de la reivindicación de los derechos de los pueblos indígenas, originarios y comunidades campesinas sobre sus recursos hídricos. A finales de la década de los 90, Bolivia atravesó un proceso de reestructuración económica que pretendía la privatización de servicios básicos. Este escenario detonó en el año 2000 la “Guerra del Agua”, un hito histórico donde organizaciones sociales y regantes defendieron el agua como un bien común y un derecho humano.

El impulso de este movimiento social se consolidó en 2003 con el Primer Congreso Nacional de Regantes, donde más de 10.000 representantes sentaron las bases participativas para una nueva legislación que protegiera sus usos y costumbres. De este proceso surgió la Asociación Nacional de Regantes y Sistemas Comunitarios de Agua Potable y Saneamiento (ANARESCAPYS), actor fundamental en la gobernanza actual del sector.

El Nacimiento de una Institucionalidad Participativa

El 8 de octubre de 2004, se promulga la Ley N° 2878 «Ley de Promoción y Apoyo al Sector Riego», estableciendo un marco institucional sin precedentes que reconoce y otorga derechos de uso y aprovechamiento de agua para riego.

Bajo este mandato, se crea el Servicio Nacional de Riego (SENARI) como una entidad autárquica con autonomía administrativa, de gestión, personería y patrimonio propio. Su creación responde a la necesidad de regular, planificar y promover la inversión pública para el desarrollo agropecuario y forestal bajo riego en todo el territorio nacional.

Para operativizar esta gestión a nivel regional, la Ley establece la creación de los Servicios Departamentales de Riego (SEDERI’s) en cada departamento, funcionando como entidades descentralizadas para cumplir funciones específicas en su jurisdicción.

Gestión Estratégica y Funciones Actuales

En la actualidad, el SENARI opera bajo la tuición del Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, consolidándose como el eje técnico y normativo del riego en el país. Su estructura de decisión es única en el aparato estatal, ya que su Directorio cuenta con una representación mayoritaria de las organizaciones de regantes, garantizando una gestión democrática y participativa.

Entre sus funciones principales, alineadas con la normativa vigente, se destacan:

  • Planificación y Normativa: Proponer y ejecutar políticas, planes y estrategias nacionales para el desarrollo sostenible del sector.
  • Gestión de la Inversión: Promover e integrar la inversión pública en infraestructura hídrica para mejorar la capacidad productiva del país.
  • Resolución de Conflictos: Actuar como instancia para procesar controversias sobre el uso del agua, garantizando siempre el respeto a los usos y costumbres de las comunidades.
  • Asistencia Técnica y Capacitación: A través de la Escuela Nacional de Riego (ENR), el SENARI programa y promueve la formación de recursos humanos y la investigación aplicada para optimizar el manejo del recurso hídrico.
  • Sistemas de Información: Mantener actualizados el Sistema Nacional de Información de Riego (SNIR) y el Padrón Nacional de Sistemas de Riego (PNSR) para una gestión transparente de los derechos otorgados.